Entender los requisitos y expectativas del cliente para conseguir su satisfacción total.
Garantizar un entorno de trabajo seguro, tanto en la protección del medio ambiente, como en la salud de nuestros trabajadores y terceras personas.
Tener un espíritu crítico orientado a identificar incidencias, desviaciones y áreas de mejora, con el ánimo de analizarlas y permitir la mejora continua.
Identificar y analizar los requisitos legales aplicables, así como aquellos de carácter voluntario, y garantizar su cumplimiento.
Conocer y evaluar los riesgos y oportunidades de nuestras actividades.